Degeneración macular asociada a la edad

La degeneración macular relacionada con la edad es una lesión o descomposición de la mácula. El ojo ve los objetos que se encuentran a los lados, ya que la visión lateral o “periférica” no está afectada. Por esta razón la degeneración macular relacionada con la edad no causa ceguera total, pero puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo.

La forma más común de degeneración macular se denomina degeneración macular seca o atrófica. Esta afección corresponde al 70% de los casos y se asocia con el envejecimiento, es causada por descomposición o adelgazamiento de los tejidos de la mácula.

Alrededor del 10% de los casos de la degeneración de la mácula corresponden a la llamada degeneración macular exudativa. Normalmente la mácula está protegida por un tenue tejido que la separa de los vasos sanguíneos que irrigan el fondo del ojo. Algunas veces estos vasos se rompen o gotean y causan formación de tejido fibroso. Este proceso, a su vez, suele dar lugar a neoformaciones anormales de vasos sanguíneos en ese tejido. Estos nuevos vasos son muy frágiles, se rompen fácilmente, y pueden gotear. La sangre y el goteo de líquido destruyen la mácula y causan más formación de tejido fibroso.

Las imágenes se deforman y la vista se vuelve borrosa. Las densas formaciones de tejido fibroso bloquean la visión central hasta llegar a un grado severo.

La degeneración macular puede causar síntomas diferentes en cada persona. Algunas veces sólo un ojo pierde la visión central mientras que el otro ve bien por muchos años. Si ambos ojos se afectan, puede hacerse muy difícil leer o trabajar. La degeneración macular sola no causa ceguera total. Como la visión lateral normalmente no está afectada. La mayoría de los pacientes pueden bastarse a sí mismos. Esta afección puede reducir la visión de los colores.