Ayuda Laboral

Llega un momento en que una persona afectada por una enfermedad degenerativa de la retina, se plantea sí puede seguir trabajando en su oficio habitual.

En este momento hay dos posibilidades: jubilarse por invalidez o seguir trabajando en otro empleo con una invalidez permanente total (aquella que inhabilita para la profesión habitual pero no para otro trabajo que sea compatible con su pensión).

En el caso de seguir trabajando, hay que conocer los derechos que como minusválido asisten al trabajador. En toda empresa con más de 50 trabajadores en plantilla están obligados por ley a emplear a un 2% de minusválidos, beneficiándose con ello de un buen número de ventajas fiscales que ofrece el Estado a los empresarios. Así mismo, en la función pública, hay reservadas una serie de plazas para los funcionarios minusválidos.

Pero es fundamental a la hora de buscar un nuevo trabajo, conocer cuáles son los beneficios que puede obtener el empresario contratando a un minusválido teniendo en cuenta que para determinados trabajos, sí la deficiencia visual todavía no es muy acusada, el rendimiento no se va a ver reducido.

Importante es también saber que el derecho asiste a los trabajadores minusválidos para seguir ejerciendo su profesión si para ello sólo son necesarias determinadas adaptaciones de su puesto de trabajo ya que también en este apartado, el Estado proporciona subvenciones a los empresarios.