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Aurora, la primera española con visión artificial

La paciente del Centro de Oftalmología Barraquer, ciega desde los 13 años, ha superado con éxito el implante de un chip en el ojo que, al interactuar con una microcámara instalada en unas gafas, le permite volver a ver.
Aurora, una mujer sevillana de 42 años, ciega desde los 13 años por una retinosis pigmentaria, acaba de convertirse en la primera española en recuperar la vista mediante el implante de un chip de visión artificial.

 

 

El sistema, denominado Argus II, consiste en una cámara de vídeo en miniatura ubicada en unas gafas que debe utilizar la paciente. Esta cámara captura una escena y envía el vídeo resultante a un microordenador que el paciente también lleva consigo.

La información recogida digitalmente es enviada de forma inalámbrica al chip implantado en el ojo de la persona ciega. Este dispositivo convierte las señales recibidas en pulsos eléctricos que pasan por alto los fotorreceptores dañados en el ojo del paciente, para estimular directamente las células restantes de la retina.

Éstas estimulan directamente las células que, a su vez, transmiten la información a través del nervio óptico al cerebro, creando la percepción de patrones de luz. Esto es, que recuperan la facultad de recrear una imagen.

Esta nueva visión que les procura el ‘ojo biónico’ les permite ver sombras y contornos de los objetos lo que les posibilita una mejor interacción con su entorno y autonomía.

El encargado de materializar este hito en la historia de la oftalmología española ha sido el doctor Jeroni Nadal, cirujano y coordinador del Departamento de Vítreo-retina del Centro de Oftalmología Barraquer de Barcelona.

El pasado día 12 de junio operó con éxito a esta paciente, tras una compleja intervención de tres horas, asistido por un equipo de nueve personas. Y hoy, día 18, el chip intraocular ha sido conectado al dispositivo externo (Argus II) para su puesta en funcionamiento.

La retinosis pigmentaria, la enfermedad que dejó sin visión a Aurora a los 13 años, es la causa más frecuente de degeneración hereditaria de la retina. Su origen es una alteración de los genes, que ocasiona degeneración y apoptosis (muerte celular) de los fotorreceptores (células de la retina), de los bastones (responsables de la visión del campo periférico) y, en las fases finales, de los conos (visión central), provocando ceguera.